Personal de limpieza municipal trabaja este día en el mantenimiento de los grandes desagües por donde circula el agua lluvia. Las tareas se concentran en drenajes primarios ubicados en distintos puntos de la capital, entre ellos el sector del Río Urbina, donde se registran acumulaciones importantes de residuos.
La institución informó que el operativo forma parte de un plan que proyecta retirar “11,200 toneladas” de desechos acumulados en diferentes sectores. Las autoridades señalan que el material extraído no es resultado de procesos naturales, sino de la acción humana: basura arrojada en las calles que termina obstruyendo los drenajes.
De acuerdo con el personal técnico, estos desechos son arrastrados por las corrientes de agua durante las lluvias, lo que provoca taponamientos en los desagües. Esta situación incrementa el riesgo de inundaciones, genera malos olores y afecta la salud de las comunidades aledañas.
El alcalde Mario Durán y el director de la institución, Germán Muñoz, supervisaron los avances de los trabajos. Las autoridades afirmaron que la intervención busca reducir riesgos ambientales y sanitarios mediante acciones preventivas y correctivas.
Durante la jornada se destacó la necesidad de colaboración ciudadana para evitar que la basura termine en las calles y posteriormente en los drenajes. Las autoridades recordaron que tirar desechos en lugares no adecuados contribuye directamente a los problemas de inundación.
