El nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia se estructura sobre cuatro pilares fundamentales: el juego, la participación, el aprendizaje activo y la calidad de las interacciones. El juego es concebido como el lenguaje natural de la niñez y el principal motor del aprendizaje durante las primeras etapas.
La participación reconoce a los niños como protagonistas de su propio desarrollo y aprendizaje.
El aprendizaje activo integra cuerpo, emoción y exploración como elementos esenciales del proceso educativo.
Finalmente, la calidad de las interacciones se enfoca en vínculos cálidos, respetuosos y significativos entre niños, docentes y cuidadores. La presentación del nuevo currículo contó con el acompañamiento de María Pía Adriasola, esposa del presidente electo de Chile, reforzando la cooperación internacional en educación inicial.
