El Gobierno de El Salvador y la Agencia de la Organización de las naciones para los Refugiados (ACNUR) conmemoraron la labor y las iniciativas de cooperación que se mantienen con dicha entidad, desde hace 45 años.
Fue en la década de los ochenta que la ACNUR llegó al territorio, para brindar apoyo a los salvadoreños durante esta época y con el paso del tiempo, estas acciones se fueron adecuando a las necesidades y desafíos del momento. Desde 2019, este acompañamiento se ha enfocado en la protección, búsqueda de soluciones y el fortalecimiento de acciones y alianzas en favor de la protección de las personas refugiadas, desplazadas por la fuerza y apátridas.
“Reconocemos a ACNUR como un socio y aliado estratégico que ha sabido adaptarse a nuestra transformación institucional. Por ello, este aniversario no es únicamente una celebración de nuestra historia común, sino que representa la consolidación de una visión de país donde la protección internacional y la salvaguarda de la dignidad humana son pilares fundamentales de nuestra gestión de Gobierno”, expresó la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira.
Al respecto, la diplomática resaltó las acciones de fortalecimiento institucional en el marco de esta alianza, y que dieron lugar a la creación de la Comisión para la Determinación de la Condición de Personas Refugiadas (CODER), liderada por la Cancillería de la República, en coordinación con entidades como la Dirección General de Migración y Extranjería, la Procuraduría General de la República y el Registro Nacional de las Personas Naturales.
“Esta articulación ha permitido hitos concretos como la naturalización de ciudadanos que hoy encuentran en El Salvador un hogar seguro y legalmente reconocido”, dijo la viceministra Mira.
De la mano con la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, se tiene en marcha la iniciativa “¡De Una! Transformando a mi comunidad”, un proyecto de impacto territorial enfocado en la generación de oportunidades de desarrollo para la juventud en situación de vulnerabilidad, así como de sus entornos; por medio de la formación y el fortalecimiento de capacidades, la empleabilidad y la consolidación de la paz en sus lugares de origen.
Esto se suma al respaldo, la colaboración y el compromiso que mantiene ACNUR con el funcionamiento de los Centros Urbanos de Bienestar y Oportunidades (CUBOS), ubicados en distintas comunidades de todo el país.
A partir de estos avances, la viceministra Mira expresó “el anhelo para que sigamos trabajando con la determinación de que la protección y la inclusión sean realidades permanentes, consolidando a El Salvador como un referente de dignidad y esperanza”.
Mientras tanto, el representante de ACNUR el nación, Vito Trani, destacó el relacionamiento con el Gobierno de El Salvador y otros actores, en cumplimiento con la misión de dicho organismo de “proteger a quien se ha visto obligado a huir de sus hogares y apoyarles para reconstruir su vida con dignidad. Nada de esto habría sido posible sin el trabajo conjunto”.
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