El mandatario destacó que alcanzar 1,000 días sin homicidios coloca a El Salvador en un nuevo lugar dentro del mapa de seguridad mundial. La tasa de homicidios se redujo de más de 100 por cada 100,000 habitantes en 2015 a menos de 2 en 2024, con una proyección aún más baja para 2025.
“El Salvador pasó de ser ‘el país más peligroso del mundo’ a ser un referente en seguridad”, escribió Bukele en su perfil de X, enfatizando el cambio histórico que ha vivido la nación en pocos años.
Este mensaje ha sido replicado en medios internacionales, que destacan cómo el país centroamericano dejó atrás décadas de violencia que lo colocaban en los primeros lugares de criminalidad en el mundo.
Según el gobierno, la consolidación de la seguridad ha permitido proyectar una nueva imagen del país, atrayendo turismo, inversión extranjera y generando confianza en la comunidad internacional.