El Departamento de Estado de Estados Unidos reiteró su advertencia a los ciudadanos estadounidenses de no viajar a Venezuela y recomendó a quienes aún se encuentran en el país salir de inmediato, ante un panorama de seguridad que calificó como altamente riesgoso y cambiante.
Según el aviso oficial, la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, recordó que las advertencias contra viajar a Venezuela se mantienen vigentes desde 2019. Aunque algunos vuelos internacionales se han reanudado, las autoridades estadounidenses instan a sus ciudadanos a abandonar el país tan pronto como sea seguro hacerlo y a inscribirse en el Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes (STEP) para recibir alertas de seguridad.
El comunicado advierte sobre reportes de grupos armados conocidos como “colectivos”, quienes instalan retenes en carreteras y realizan inspecciones de vehículos, presuntamente en busca de pruebas de ciudadanía estadounidense o apoyo a Estados Unidos. Por ello, se recomienda extremar precauciones y mantenerse vigilantes, especialmente al viajar por carretera.
Asimismo, se señala que los cortes intermitentes de energía eléctrica y otros servicios básicos continúan en todo el país, lo que agrava la situación general.
Venezuela permanece en el nivel 4 de alerta de viajes, el más alto, debido a riesgos severos para ciudadanos estadounidenses, entre ellos detenciones arbitrarias, tortura durante la detención, terrorismo, secuestros, aplicación arbitraria de leyes locales, altos índices de criminalidad, disturbios civiles y una infraestructura sanitaria deficiente.
El Departamento de Estado recordó que desde marzo de 2019 retiró a todo su personal diplomático de la Embajada de Estados Unidos en Caracas y suspendió todas las operaciones consulares. En consecuencia, no se brindan servicios consulares, ni de emergencia, y el gobierno estadounidense no puede asistir a sus ciudadanos dentro del territorio venezolano.
Entre las acciones recomendadas se incluye no viajar a Venezuela, salir del país cuando sea posible, verificar información de vuelos ante la alta demanda y disponibilidad limitada, establecer múltiples vías de comunicación con familiares en el exterior y preparar planes de contingencia en caso de emergencias. También se insta a seguir los canales oficiales del gobierno estadounidense para recibir actualizaciones de seguridad.
