Un amplio operativo ejecutado por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) permitió desarticular una estructura criminal dedicada al contrabando de cigarrillos que operaba a escala nacional, tras cerca de dos años de investigaciones.
De acuerdo con las autoridades, la red estaba organizada por niveles. Los cabecillas se encargaban de ingresar la mercadería al país por puntos fronterizos no habilitados con Guatemala y Honduras. Una vez dentro del territorio, el producto era movilizado hacia distintos puntos estratégicos para su distribución.
En la zona oriental, la estructura operaba a través de cinco clicas que recibían y colocaban la mercadería en diferentes negocios. Mientras tanto, en las zonas paracentral y occidental, el producto era trasladado hacia San Salvador, desde donde se abastecía a vendedores en varios municipios, completando así la cadena ilegal.
Durante los allanamientos, las autoridades incautaron varios vehículos, una motocicleta, tres fusiles, una pistola, dinero en efectivo y teléfonos celulares. El hallazgo de armas de guerra dentro de la operación también encendió las alertas sobre el nivel de organización de la red.
La FGR destacó que este procedimiento representa un golpe importante contra el comercio ilícito que afecta la recaudación fiscal y la economía formal del país. Las investigaciones continúan para determinar el alcance total de la estructura y posibles vínculos adicionales.
