El 2025 fue un año de descubrimientos y emociones sobre ruedas para miles de salvadoreños. Más de 9,600 personas se aventuraron en los buses alegres, explorando destinos que cuentan historias, desde las cumbres del Parque Natural Cerro Verde hasta los aromas y colores de la Ruta de Las Flores, y las olas que acarician la playa El Espino.
El viaje no solo fue un traslado, sino un recorrido por la esencia del país: mujeres, hombres, adultos mayores y niños compartieron risas, paisajes y momentos que se quedarán en la memoria. Los buses también llevaron visitantes a Suchitoto, Apulo, la Barra de Santiago, Amapulapa e Ichanmichen, así como a combinaciones únicas de experiencias como Atecozol y Joya de Cerén, o Surf City y Sunset Park, demostrando que cada viaje es una oportunidad para conectar con la naturaleza y la cultura salvadoreña.
En noviembre, 394 personas continuaron sumándose a esta aventura, reafirmando que el turismo interno no solo impulsa la economía, sino que teje historias y recuerdos que perduran. Gracias a este programa, El Salvador se revela como un país de paisajes que inspiran, caminos que unen y experiencias que transforman, consolidando a los buses alegres como puentes de alegría y descubrimiento en cada rincón del territorio.
