Han transcurrido 13 días desde que Leonardo Pellegrino, de 19 años, dejó Caracas para sumarse como voluntario a las labores de rescate en las zonas más afectadas por los sismos en La Guaira, donde trabaja junto a otros equipos en la búsqueda de sobrevivientes entre los edificios colapsados.
A pesar de su juventud, el rescatista ha enfrentado jornadas marcadas por el riesgo constante de réplicas y la difícil tarea de recuperar víctimas entre los escombros. Su labor cuenta con el apoyo logístico de North American Blue Energy Partners (NABEP), organización que ha facilitado insumos básicos para mantener las operaciones de búsqueda.
Según relató, la escasez de herramientas ha obligado en ocasiones a los equipos de rescate a remover los escombros con sus propias manos para continuar la búsqueda de posibles sobrevivientes.
Más allá del esfuerzo físico, Leonardo asegura que la experiencia ha transformado su forma de ver la vida. En medio del dolor y la incertidumbre, mantiene intacta la esperanza de encontrar personas con vida bajo los edificios derrumbados.
«Que amen mucho a sus padres, a sus madres, porque hoy estamos y mañana no sabemos. Todo esto pasó de repente. Yo sigo aquí trabajando porque tengo el corazón puesto en que hay gente viva adentro», expresó el rescatista voluntario, quien hizo un llamado a valorar el tiempo con los seres queridos mientras continúa participando en las labores de rescate.

