El Salvador y Estados Unidos ampliaron su alianza para la protección del patrimonio cultural, al conmemorar los 30 años del memorando de entendimiento que ha marcado un precedente internacional en la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales.
El país fue el primero en el mundo en firmar un acuerdo de este tipo con Estados Unidos, en 1995, un paso que permitió establecer controles más estrictos para evitar la salida ilegal de piezas arqueológicas, históricas y religiosas. El memorando, renovado cada cinco años, continúa siendo una herramienta clave para preservar la herencia cultural salvadoreña.
Gracias a este acuerdo, Estados Unidos exige pruebas de propiedad legal para cualquier objeto cultural procedente de El Salvador. Dado que la ley salvadoreña prohíbe la comercialización de este tipo de piezas, todo bien sin documentación es considerado una importación ilegal, fortaleciendo así los mecanismos de protección.
Durante la conmemoración, la encargada de Negocios de Estados Unidos, Naomi Fellows, destacó que la protección del patrimonio no solo preserva la historia, sino que también impulsa el turismo y genera oportunidades para las comunidades locales. Además, el convenio facilita la repatriación de piezas culturales, promueve intercambios educativos y científicos y refuerza la coordinación con instituciones nacionales.
En el marco de las celebraciones de Freedom 250, por los 250 años de la independencia estadounidense, la renovación del acuerdo reafirma el compromiso de ambos países con la preservación de su historia compartida y el fortalecimiento de los lazos culturales.
