Irán anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, luego de semanas de tensión geopolítica que afectaron el comercio internacional de energía.
La decisión fue confirmada por autoridades iraníes en el marco de un alto al fuego temporal en Medio Oriente, lo que permite nuevamente el tránsito de buques comerciales por esta vía clave.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano abierto y es considerado un punto crítico, ya que por él transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
Durante el conflicto, el paso llegó a quedar prácticamente bloqueado, afectando el suministro energético global y elevando los precios del crudo.
La reapertura ha generado una reacción inmediata en los mercados internacionales, incluyendo una caída en los precios del petróleo, aunque expertos advierten que la situación sigue siendo inestable debido a las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel.
A pesar del anuncio, se mantienen operaciones militares y controles en la zona, por lo que el tránsito marítimo aún no ha regresado completamente a la normalidad.
