El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que las fuerzas armadas estadounidenses destruirán cualquier embarcación iraní que intente acercarse al bloqueo naval impuesto a los puertos de Irán, medida que entró en vigor tras el fracaso de las negociaciones de paz celebradas el fin de semana en Pakistán.
“Advertencia: si alguno de estos barcos se acerca en lo más mínimo a nuestro bloqueo, será eliminado de inmediato”, expresó el mandatario en su red Truth Social, marcando una postura firme frente a Teherán.
El bloqueo, confirmado por el Mando Central de Estados Unidos, se aplicará a los buques que entren o salgan de puertos iraníes en el Golfo Arábigo y el Golfo de Omán, aunque permitirá el tránsito de embarcaciones sin destino en Irán. La medida ha sido calificada por autoridades iraníes como “ilegal” y comparable a un acto de piratería.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió que cualquier presencia militar extranjera en el estrecho de Ormuz será considerada una violación al alto el fuego, anticipando una posible respuesta “dura y decisiva”.
La escalada se produce luego del fracaso de las conversaciones entre Washington y Teherán, donde, según Trump, Irán se negó a abandonar sus aspiraciones nucleares. En respuesta, líderes iraníes han reiterado que responderán ante cualquier acción militar.
El impacto del anuncio ya se refleja en los mercados internacionales, con el precio del petróleo superando los 100 dólares por barril y una caída en las bolsas globales, ante el temor de una interrupción en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Mientras tanto, países europeos han comenzado a marcar distancia. El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que el Reino Unido no apoya el bloqueo, mientras se exploran alternativas diplomáticas para evitar una escalada mayor en la región.
