El gobierno de Colombia le tomó la palabra a El Salvador, ordenando el inmediato bloqueo de la señal telefónica en las cárceles de Cómbita (en Boyacá), Valledupar (en Cesar) y La Dorada (en Caldas), como parte de una ofensiva contra la extorsión, cuyos tentáculos han llegado a El Salvador y otros países de la región.
“No podemos permitir que el flagelo de la extorsión se naturalice en Colombia y mucho menos que se expanda a Centroamérica”, expresó ayer el ministro de Justicia y del Derecho, Andrés Idárraga, dos días después que el gabinete de Seguridad de El Salvador, denunciara un nuevo método de extorsión, realizada por estructuras criminales desde el centro de máxima seguridad de Combita, en el departamento de Boyacá.
El Presidente de la República, Nayib Bukele señaló que en El Salvador no hay secuestros, ni carteles de la droga, “Lo que ha habido son estafas telefónicas realizadas desde una cárcel en Colombia. No hay ningún riesgo real. La solución es sencilla: no pagar”, llamó Bukele.
En reacción a la denuncia salvadoreña, el ministro Idárraga, dijo que no seguirán tolerando fallas, desorden ni complicidades al interior de las cárceles. “No puede ser posible que, existiendo tanta tecnología, el único lugar del mundo donde no funcionan los bloqueadores de señal sea Colombia”.
El pasado sábado 24 de enero, el gabinete de Seguridad señaló que, con ayuda del gobierno de Estados Unidos, lograron detectar que internos del penal de Combita se hacen pasar por empleadores y vía telefónica ofrecen trabajos a constructores, fontaneros, decoradores de hogar, entre otros oficios. Una vez contactan a sus víctimas, los convocan a lugares específicos, donde les hacen creer que se trata de un secuestro, que hay matones observándolo y solicitan dinero por el rescate. Las autoridades salvadoreñas han recibido denuncias de un reducido grupo de personas que han pagado a las estructuras criminales a través de transferencias.
“Ningún servicio puede ser solicitado de algún código +57, que es código país de Colombia; código +52, que es de México; y código +502, de Guatemala, que han sido de los más de 375 números que hemos identificado que tiene esta organización criminal en la cárcel colombiana”, expresó el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro.
Durante una visita por la cárcel Modelo de Bogotá, el ministro de Justicia Idárraga, dijo ayer que estaban tomando medidas urgentes y drásticas contra la extorsión y que se pondrían en contacto con El Salvador para saber si efectivamente se está presentando este fenómeno y, de ser así, cómo gobierno se asumirán responsabilidades.
“No hay tregua. No tenemos tiempo para seguir evaluando métricas ni excusas técnicas. Hay que bloquear la señal en Cómbita y punto”, dijo Idárraga.
Las extorsiones y estafas vía teléfono originadas desde los llamados «call centers» de divesas cárceles colombianas, han sido detectadas además en República Dominicana, Honduras, Guatemala, Argentina y Perú.
El sábado anterior, cuando autoridades salvadoreñas hicieron la denuncia, había en tiempo real, 101 teléfonos activos dentro de la cárcel de Combita, denunció el ministro Gustavo Villatoro.
Según cifras del Ministerio de la Defensa de Colombia, en 2025 se registraron 12,180 casos de extorsiones, mientras fueron 13,802 casos en 2024.
En su declaración de ayer, el ministro de Justicia calificó como inaceptable que el delito de la extorsión se esté expandiendo y dijo que no habrá más contemplaciones para los reos en Colombia.
