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Marvin Aguilar
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08/07/18

Opinión | Respuesta a Rubén Zamora, primera parte

"De seguir así, Rubén Zamora terminará como en la segunda ronda de 1994: puritano y electoralista pidiendo el voto para ARENA en marzo de 2019".

Opinión | Respuesta a Rubén Zamora, primera parte

Escrito por Marvin Aguilar

Para 1994 las encuestas daban a ARENA el 40% para Rubén Zamora 20% y al PDC 15%. Comenzaba a pasar factura el capitalismo de amigos que la derecha comenzó a imponer. Todo presagiaba que Armando Calderón Sol no podría ganar en primera vuelta.

El temor infundado de la derecha era que en una segunda vuelta se reeditara la UNO: la unión entre la coalición izquierdista (FMLN-CD-MNR) y el PDC dándoles una alta posibilidad de ganar el ejecutivo.

Una primera estrategia, aduciendo falta de logística en las  ex zonas de guerra, fue dejar sin carnet electoral a los habitantes de las áreas bajo control de la ex guerrilla (80,000 ciudadanos). Ahora para afectar a Nuevas Ideas se hace una versión con los salvadoreños en el exterior.

La otra fue de manera deliberada crear un vacío de autoridad entra la tardanza al desmontar los cuerpos de seguridad y el desplazamiento de la nueva PNC que provocó un aumento de la criminalidad y esto permitió ofertar a ARENA como el partido capaz y único de detener los efectos de la pos guerra.

Y desde luego no faltó la campaña mediática que incluyó Ong’s fantasmas, analistas, campos pagados, boca a boca que sostuvieron que un triunfo de Zamora generaría una huida de capitales y temor de inversionistas extranjeros. Comenzaba la era de la globalización en nuestros países así como la integración económica centroamericana vía TLCs y estos temas decían los expertos de la derecha no los entendía gracias a su ideología caduca el candidato Zamora que evadió toda la campaña hablar de economía.

El BM, FMI y la ya banca privada pusieron en duda –ante un gane de Zamora- las posibilidades de crédito para la reconstrucción. Y finalmente acusaron a Zamora de ignorante de la administración estatal. ¿Todo cierto?

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Y se confirmaron las encuestas. ARENA quedó a 1 punto de ganar en primera vuelta y así llegó la segunda ronda electoral. Aquel miedo al zombi de la UNO fue más diarrea mental de la ultraderecha que realidad.

La intención de formar una alianza con el PDC se vio frustrada para Zamora: su debilidad de entusiasmar al votante progresista del PDC y el enfrentamiento feroz entre el FMLN y Napoleón Duarte (ahora superado con un Ministerio de Turismo) hizo cuesta arriba que Zamora fuera digerible para el votante del PDC. Finalmente la incapacidad de la izquierda de movilizar a un electorado más allá de su voto duro desinfló la candidatura de izquierda. Zamora comenzó a verse timorato y demagogo haciendo caer la participación del 55% el 20 de marzo al 47% el 24 de abril sufriendo una monumental derrota el FMLN.

Ahora sabemos que de enero-mayo de 1994 de la partida secreta de CAPRES de la cual se tiene registro: $306,000 se destinaron según Ernesto Altschul ex secretario de comunicaciones de Alfredo Cristiani a propaganda gubernamental para favorecer a ARENA y, no solo, bajo la modalidad de mensajes anónimos publicitarios con la permisividad del TSE y contraviniendo el espíritu de los recién firmados Acuerdos de Paz aparecieron en todos los medios campos pagados, spots y cuñas marcadamente hostiles a Rubén Zamora.

Corolario:

¿Doble moral o memoria corta? Es secreto a voces que Rubén Zamora mantiene una relación de colaboración con Relaciones Exteriores y esto podría estar comprometiendo opiniones públicas contra Nuevas Ideas y Nayib Bukele para favorecer a Hugo Martínez.

Lo segundo podría explicar que aquellas jugadas que contra él aplicó la derecha más rancia de El Salvador en 1994 ahora asustada por la imposibilidad e incomprensión popular de devolverles el poder total luego de una década de mal gobierno efemelenista hasta Zamora se haya sumado 24 años después a los corifeos reaccionarios.

Quizá los socialcristianos ya viejos ven el futuro con amargura creen que volviéndose conservadores contendrán la visión de promesa con que millennials y Z ven ese mismo futuro. A lo mejor en un afán desesperado por rescatar algo que el pueblo ya desechó: el FMLN, incluso para Zamora valga sumarse a la guerra sucia de la vieja derecha.

De seguir así, Rubén Zamora terminará como en la segunda ronda de 1994: puritano y electoralista pidiendo el voto para ARENA en marzo de 2019.  

 

   

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