Miércoles. 18.07.2018
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Diario La Huella

ALBA Petróleos contagia a sus clientes con la pasión mundialista en El Salvador

La fiebre futbolística de Rusia-2018 contagió a las comunidades salvadoreñas, donde todos ganan gracias a la finalidad social de ALBA Petróleos El Salvador, promotora de unos intensos minimundiales.

ALBA Petróleos contagia a sus clientes con la pasión mundialista en El Salvador

La campaña MundiALBA lleva la pasión por el fútbol a otra dimensión, más allá de incentivos comerciales: la alegría de dibujar una gambeta, vociferar un gol o llevarse un balón puede hacerle el día a cualquiera.

Con eso en mente, la empresa líder en finalidad social en El Salvador auspicia torneos relámpago en canchas donde el corazón compensa la falta de glamour, en los cuales compiten futbolistas de diversas edades.

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'Al mundial no vamos, pero con ALBA sí ganamos', reza el eslogan de estos divertidos certámenes, en los cuales compitieron más de 360 jugadores de academias deportivas, escuelas y comunidades salvadoreñas.

Más allá de participar, el mero hecho de ser tenidos en cuenta emociona a unas comunidades favorecidas por los proyectos de desarrollo auspiciados por la misión fundacional de ALBA Petróleos: darle utilidad social a sus ventas.

 

'No todas las empresas tienen ese acercamiento con la gente, y menos la disposición de darle alternativas a la juventud', admitió Olga Verónica Ortiz, líder comunitaria del municipio de Chalchuapa.



En ese territorio, célebre por la pirámide maya de Tazumal, la estación de ALBA Petróleos pone a prueba además la puntería de sus usuarios ante una portería: si embocas el penal, ganas un premio.

'El impacto ha sido tan grande y positivo, que estamos pensando en darle continuidad como un programa permanente e incluir a otras comunidades', aseguró Reynaldo Lira, encargado de la Unidad Social de ALBA Petróleos.

Amén de darle sentido a su misión de contribuir al desarrollo y fomento social en El Salvador, ALBA Petróleos permiten que los salvadoreños tengan algo que a nivel de selecciones se antoja utópico: su propio Mundial.

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