Lunes. 15.10.2018
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¡Atención! Frases peligrosas para una relación que no deberían utilizar las mujeres

Si quieres mantener o encontrar la armonía en tu relación de pareja debes aprender a tener una buena comunicación y lo primordial es evitar aquellas frases peligrosas que cuando estás enojada o no estás de acuerdo con algo sueles utilizar sin medir las consecuencias.

¡Atención! Frases peligrosas para una relación que no deberían utilizar las mujeres

A continuación te dejamos 13 frases desagradables que es conveniente desterrar de nuestro vocabulario, así que ¡Toma nota y coge dato!

13. “¡Tú tienes la culpa!”

Por desgracia, aun siendo esta afirmación cierta, la frase en cuestión no mejorará la situación. Si te sientes muy enojada, antes de soltar todo aquello que pasa por tu mente, mejor que te tomes un descanso para refrescar ideas y comenzar al cabo de un tiempo un diálogo constructivo en vez de buscar al culpable. La responsabilidad en una relación es de los dos, y solo tú, por tu parte, puedes cambiar algo, por lo que siempre es mejor analizar la situación con calma para encontrar una manera común de salir de ella.

12. “Si yo fuera realmente importante para ti, entonces tú…”

Esta es una manera muy astuta de manipular a tu pareja. Se supone que tendrá que levantarse enseguida y correr para demostrarte su amor. Las primeras cinco veces, tal vez, acceda a tus peticiones, pero en cada ocasión posterior su deseo irá disminuyendo, teniendo él cada vez menos ganas de hacerlo. La forma de tratar a tu pareja hoy determina el futuro de la relación. No optes por el camino erróneo de la manipulación.

11. “Yo, sola”

Le pediste a tu pareja que te ayudase con alguna tarea en casa, pero ves que todo lo que hace está lejos de ser como tú esperas o exiges. Entonces acabas diciéndole: “No, no lo haces bien, lo hago yo sola”. No hace falta decir que la próxima vez no responderá a tu misiva y, al final, terminará dejando de lado tareas domésticas que antes bien que las hacía.

Muchas madres con tendencia a la sobreprotección, cortan por completo la iniciativa propia del padre a educar a sus hijos: controlan cada paso, deciden si dejarle al niño ir con el padre a uno u otro sitio y cosas por el estilo. Con sus propias manos, ellas rompen la conexión entre los dos y desciende el deseo del padre de hacer muchas cosas junto a su hijo.

10. “Tenemos que hablar en serio”

Si no quieres que tu pareja te asocie con una especie de gran jefa que llama a su empleado a su despacho para soltarle un sermón, es mejor no “alegrarlo” con este tipo de frases. En consecuencia, por un lado, estas expresiones asustan y, por otro, generan resistencia. Si deseas debatir un tema realmente en serio, exponlo sin anunciarlo y elige un momento adecuado en el que nada les distraiga.

9. “Mi amor, no puedo vivir sin ti”

Parece ser una frase tierna y del todo inofensiva. Pero detrás de ella, se esconde un sacrificio aterrador y un infantilismo impropio de una mujer adulta. Los hombres pueden sentir miedo por tanta responsabilidad, sobre todo, si se dice esto al iniciarse una relación. Tu amor, mejor, exprésalo de una forma diferente, por ejemplo, con una mirada encandilada y una deliciosa cena.

8. “¿Cuándo es la boda?”

¿Te preocupa si tu pareja, al fin y al cabo, te lo acabará proponiendo? Entonces, fíjate mejor en su comportamiento, que te dará mucha más información sobre la que reflexionar que una respuesta sin emoción a tu pregunta sacramental.

7. “No te comportes como un niño pequeño”

Si no te gusta que tu pareja esté jugando a juegos en línea, en lugar de ir a trabajar o al menos ayudarte con la casa, dar vueltas a su alrededor, intentando avergonzarlo, no es, precisamente, la mejor solución. Intenta invertir en la relación lo mismo que invierte tu pareja en ella. Y deja todo el dinero y la energía que sobra para ti misma. Y, honestamente, admite las razones de tu comportamiento. Por cierto, los “niños pequeños” suelen elegir “mamás adultas”. Deja de ser su madre y tu hombre tendrá que madurar.

6. “O yo, o …”

El ultimátum es un mecanismo muy efectivo para… la separación. Si una persona actúa de una manera u otra, esto solo es la punta del iceberg. Prohibiendo algo, no tienes influencia en sus deseos interiores. Al someterse, al principio, puede que oprima sus deseos, pero este muelle oprimido, seguramente, acabará saltando en la dirección opuesta. Cuéntale sobre lo que quieres y dale la oportunidad de elegir libremente aquello que necesita.

5. “¿Cuándo nos volveremos a ver?”

Deja que esta pregunta la haga el otro. Irónicamente, es más agradable para un hombre sentir que es él quien nos conquista, y no al revés. Y una mujer misteriosa, que no dice nada concreto, es mucho más preferible que aquella que busca citas desesperadamente, como si anduviera siempre con una agenda entre sus manos. Genera intrigas y no te arrepentirás.

4. “¿De verdad piensas ir allí con esa ropa?”

¿Y si esta misma pregunta te la hiciera él a ti? Sería muy desagradable, ¿verdad? Incluso si no te gusta su estilo de ropa, es mejor no hablar de eso de forma directa, soltándoselo sin más a la cara. Mejor que prestes atención a la ropa de algún personaje de una película y le sugieras que ese estilo le iría de perlas.

3. “¿Me quieres?”

Hacer esta pregunta en estos términos es mostrar tu inseguridad en cuanto a los sentimientos de tu pareja hacia ti. ¿Por qué deberías revelar tu inseguridad y, además, tan francamente? Deja de prestar tanta atención a tu pareja y fíjala en otras cosas, aprende algo nuevo, reduce el tiempo que pasáis juntos y observa si te echa o no de menos. Es mejor eso que escuchar un “sí” casi por obligación.

2. “¡Nunca lo harás!”

Esta frase suena como un desafío y también es una burda manipulación. Un niño pequeño, tal vez, se apresure a demostrarte que sí puede y no es débil. Pero un hombre adulto puede que solo lo haga un par de veces y, tan pronto como se dé cuenta de lo que está sucediendo, cambie su actitud hacia ti. Claro está, para peor.

1. “¿En qué estabas pensando?”

Es como decir, básicamente: “no puedes hacer nada bien”. Es como colocarte por encima de tu pareja, como si le estuvieses haciendo una auditoría. ¿Crees que querrá bajarte del cielo a la tierra, respondiéndote con algo más que desagradable? Mejor será que lo apoyes, diciéndole que no ha sucedido nada tan terrible. Si estás realmente enojada, mejor será no decir nada. Una persona inteligente sabe por sí misma cuándo y dónde se ha equivocado.

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