Miércoles. 17.10.2018
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Diario La Huella

“Se van a la m… y ojalá los vea hablando con la jura”, así amenazaba un pandillero a pobladores en Moncagua

Pese a su minoría de edad el Chentuza fue sinónimo de desplazamiento, violación y muerte.

“Se van a la m… y ojalá los vea hablando con la jura”, así amenazaba un pandillero a pobladores en Moncagua

Los cantones El Platanar, La Estancia y Tongolona del municipio de Moncagua; Valencia de la municipalidad de Lolotique; y el caserío Tamera del cantón Hualama de Chapeltique, situados en el oriental departamento de San Miguel fueron los lugares donde sembró dolor y muerte.

El terror se acentuó cuando se convirtió – siendo aún menor de edad según su familia, o con 18 de acuerdo con las autoridades judiciales- en la mano derecha de Nelson Guadalupe García Guevara (a) El Callado, a quien le movía dinero, droga y armas.

 

García Guevara, cabecilla de la clica Saylor de la MS, retomó el mando al caer su jefe en una operación policial en agosto de 2017. En esa fecha las unidades élite de la Policía arrestaron durante un fuerte operativo, que incluyó el uso de instrumentos de tecnología, a Luis Alberto Aguirre Castillo (a) -el temido- Thunder, realizado en la ciudad de San Miguel.

 

“Dice el Callado que se tienen que ir a la m… y no tienen que hablar con los c… de la jura” repetía vez tras vez su advertencia de muerte Vicente Alexander Romero Martínez (a) Chentuza, también apodado Minions. En seguida numerosas familias, con terror a denunciar ante la policía, debieron abandonar sus casas de los cantones y caseríos de los municipios al noroeste de la cabecera de San Miguel.

 

A la caía del Thunder, y ante el acoso policial, El Callado, el Chentuza y demás terroristas buscaron refugio en las montañas y quebradas de los alrededores. La tarde de este miércoles, el Chentuza junto con un grupo de criminales armados de la clica decidió desplazarse al cantón La Estancia de Moncagua.

 

Una patrulla de la Unidad Táctica Operativa Policial (UTEP) o Jaguares que se mantiene en la zona los detectó. Al verse descubiertos, los pandilleros abrieron fuego en contra de la patrulla élite que respondió al ataque con el saldo de uno de los atacantes fallecido y el decomiso de dos revólveres. El resto de los sujetos se apresuraron a huir de la unidad especializada.

 

Al acercarse donde estaba el cuerpo sin vida, los agentes advirtieron que se traba de Romero Martínez. Pocas horas después la familia del delincuente que llegó al lugar confirmaba la sospecha de la Policía. Se trataba del Chentuza, prófugo de la justicia contra quien recaían, al menos, tres órdenes de captura por graves delitos.

 

Las agresiones ilegítimas suman a la fecha un total de 221 con el saldo de 134 pandilleros muertos y 139 de los criminales detenidos. Las autoridades auxiliaron a 57 mareros lesionados durante los atentados y decomisaron 201 armas de fuego.

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